Aprender en Matrix

Foto de Gamaliel Espinoza vía Flickr

Seguro que recuerdas el momento en el que Neo vence al agente Smith. Fue justo cuando dominó las reglas de aquella realidad paralela en la que nos metieron las hermanas Wachowski. Fuera de Matrix también hay personas que han alcanzado la maestría en lo suyo. Al igual que Morfeo, Malcolm Gladwell siempre estuvo interesado en estos individuos excepcionales, ¿cuál es la clave para convertirse en un «elegido»? En su búsqueda analizó las vidas de algunos, como John Lennon o Bill Gates, y concluyó que no solo es cuestión de talentos innatos o de entornos enriquecidos. Hay algo más...

El experimento que tuvo lugar en la Academia de Música de Berlín podría ser la píldora roja que te acerca a la verdad. Se clasificó al alumnado de violín en tres niveles según su destreza, y se les formuló una sencilla pregunta: ¿cuántas horas ha practicado desde que empezó a aprender? Los mejores violinistas habían alcanzado las diez mil horas de ensayo, los del nivel medio rondaban las ocho mil y los más mediocres apenas llegaban a cuatro mil.

Diez mil horas. Traducido, implica practicar diez horas semanales durante veinte años, o veinte horas durante diez años, o cuarenta horas a lo largo de cinco años

¿Es posible que esta cifra tenga más marketing que rigor científico? Al consultarlo con el oráculo de Matrix nos devuelve otra pregunta: «Podría ser un eslogan, pero ¿alguien se atreve a negar la importancia de la experiencia para dominar una disciplina?» Incluso los estudios más pesimistas reconocen que un tercio de lo que se hace para aprender debe basarse en la vivencia. «Pero no toda la práctica es igual, y aquí puede estar el quid de la cuestión», pensó Morfeo.

David Kolb podría ser nuestro particular oráculo pedagógico. Sostiene que progresar hasta la excelencia exige realizar un tipo de práctica coherente con el Ciclo del aprendizaje experiencial, que se desencadena a raíz de una vivencia capaz de despertar el deseo de aprender. De ahí surge una reflexión, necesaria para comprender los mecanismos de la acción. El conocimiento generado será recuperado en sucesivos experimentos, a través de los cuales se logrará el reajuste, la automatización e incluso la creación.

El mensaje del oráculo a Morfeo es que llegar al nivel experto no es solo cuestión de TIEMPO, también hay que cuidar el valor pedagógico de las EXPERIENCIAS: «Si lo tienes en cuenta, Neo no será el único elegido en Matrix».

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