Lo que la LOMCE esconde

Foto de Exactas UBA vía Flickr

La ley educativa de nuevo sobre la mesa, ¿derogación o paralización?

Quizá lo que más ha trascendido de esta reforma haya sido el cambio de algunos libros de texto o la desaparición del Conocimiento del Medio. Sin embargo, la transformación que introduce va mucho más allá.

La LOMCE se enmarca dentro de un movimiento internacional. Pasi Sahlberg lo denomina Global Educational Reform Movement o GERM. El acrónimo es muy acertado porque se está extendiendo como si fuera un germen por sistemas educativos de medio mundo. Sus defensores lo argumentan así: «El objetivo de la educación debe ser contribuir a la solidez económica del país. Para ello es vital incrementar la competitividad y el nivel del alumnado. También hay que priorizar las asignaturas vinculadas con el modelo productivo».

Las estrategias que propone el GERM son: (a) la normalización, o igualación de planes de estudio, métodos de enseñanza y procedimientos de evaluación; (b) la competitividad, a través de pruebas que comparan a alumnos entre sí y a unas escuelas con otras; y (c) la privatización creciente de centros y servicios educativos, convirtiendo la educación en un negocio.

Estas medidas se aplican desde hace años en otros países con el fin de ajustar el sistema educativo a las demandas del mercado laboral. Sin embargo, las tasas de desempleo juvenil no han parado de crecer en todo el mundo. Es más, Diane Ravitch, ex vicesecretaria de Educación con George Bush, después de desarrollar esta política en EE.UU, afirmó que había ocasionado más problemas de los que había resuelto y que no fue garantía de un incremento de la calidad educativa. Lo que sí logra este germen es reducir la igualdad de oportunidades, especialmente entre los alumnos que menos recursos tienen.

Por suerte, muchos docentes conocen el antídoto adecuado y lo administran habitualmente en sus clases. No es ninguna fórmula secreta, se trata de aplicar estrategias pedagógicas científicamente contrastadas. Frente a la normalización, la individualización (o adaptación de la enseñanza a la persona). Frente a la competitividad, el aprendizaje cooperativo. Y frente al ánimo de lucro, la solidaridad y la búsqueda del bien común.

0

Deberes los justos

Foto de Woodleywonderworks vía Flickr

Eva Bailén está al frente de una campaña que denuncia las condiciones de trabajo de un colectivo muy amplio. A través de un vídeo titulado «El trabajo más esclavo» presenta un interesante experimento social, en el que unos desconocidos comparan sus contextos laborales mediante una conversación de chat. Después tendrán que averiguar a qué se dedican. La sorpresa de los participantes es mayúscula cuando descubren que su interlocutor solo tiene diez años. Un estudiante de Primaria les ha relatado, entre otras cosas, que su trabajo se alarga hasta la hora de cenar, que apenas tiene tiempo para estar con su familia y que no se libra de sus obligaciones académicas ni en vacaciones.

Imagina que tienes una de esas jornadas interminables. Mucho te tendría que gustar el trabajo para no plantearte un cambio o incluso dejarlo, ¿no pensarán así nuestros niños? Quizá por ello la tasa española de abandono escolar sea la más alta de Europa. No es una conjetura. El investigador John Buell comprobó que una de las principales razones para dejar los estudios en zonas deprimidas es precisamente tantas «horas extras» en jornada de tarde. La situación empeora cuando la familia no puede ayudar, ya que es más probable que surjan carencias en el aprendizaje, que actuarán como una velada invitación a salir del sistema educativo por la puerta de atrás.

También se ha analizado el impacto que tiene sobre el rendimiento la prolongación del trabajo escolar en casa. El profesor Ángel Santamaría, después de revisar la literatura científica, concluye que «nadie jamás ha demostrado la utilidad de los deberes». Khon va más allá, en su libro El mito de los deberes explica por qué los considera perjudiciales.

Los alumnos españoles son de los que más tiempo dedican en casa a tareas escolares, y no hay un argumento pedagógico que recomiende tantos deberes, más bien al contrario. Pueden tener su razón de ser como un proceso creativo, aplicado y conciso; enfocado a reforzar (y no a repetir) lo aprendido. Una actividad compatible con el ocio y las relaciones familiares. Si estás de acuerdo, puedes apoyar con tu firma la campaña por los deberes justos iniciada en internet: www.change.org/losdeberesjustos

1

Creando innovadores de Tony Wagner


SINOPSIS / AUTOR / CRÍTICA / CITA / TUIT / BIBLIO

ESte libro se enfrenta a una de las cuestiones más urgentes de hoy en día: ¿Cómo lograremos crear la siguiente generación de Innovadores? Para encontrar las claves que darán respuesta a este interrogante, Tony Wagner relata las historias de diferentes personas que destacan por innovar en alguna faceta de su vida personal o profesional. A partir de estos ejemplos de vida, se van desgranando las claves de la educación innovadora al tiempo que se pone en cuestión en sistema educativo norteamericano.

Tony WAgner ha sido profesor de secundaria y director de instituto. En la actualidad dirige el Laboratorio de Innovación de la universidad de Harvad y está considerado como uno de los mayores expertos mundiales en innovación educativa.

Fiel a su filosofía, es un libro innovador tanto en la esenCia como en el formato, ¡se lee con un móvil! Sí, en páginas interiores hay códigos QR con contenido complementario. Con todo, Wagner construye un relato sobre lo que se puede hacer y sobre las carencias de un sistema educativo en declive. De fácil lectura, busca una verdadera divulgación pedagógica sustentada en los sólidos argumentos de un gran trabajo de investigación.

¿Qué Cree usted que tienen en común los fundadores de Google, Larry Page y Sergey Brin, fundador y director ejecutivo de Amazon respectivamente, Jeff Brezos, al fundador de Wikipedia, Jimmy Wales, Julia Child y el rapero Sean P Diddy Combs? (…) Descubrimos una similitud extraordinaria entre algunas de las personas más innovadoras: todos ellos fueron a colegios Montessori y aprendieron a través del juego (p. 62)

Tuit extraído:

Wagner, Tony (2014): Creando Innovadores. La formación de los jóvenes que camBiarán el mundo. Kolima Books.

0