El jardín de Stenhouse

Foto de Debs-eye vía Flickr

Quizá ya conozcas la urgencia por estandarizar la educación. Hay todo un movimiento legislativo que pretende estandarizar programas, métodos, evaluaciones, etc. El GERM, al que ya le dedicamos un post. Paradógicamente, como anticipa su acrónimo, se está extendiendo como un GERMEN por medio mundo ¡Cuidado! La LOMCE está totalmente infectada.

Estandarizar. Ajustar varias COSAS SEMEJANTES a un tipo o norma común. RAE

Si te fijas, en la definición de la RAE encontrarás argumentos para alejar este término del sistema educativo. Lo más llamativo es que se refiere a objetos, no a personas. Por tanto, estandarizar equivale a cosificar al alumnado (en realidad, a toda la sociedad). Y no solo eso. En nuestra nueva condición de «cosas», también tendríamos que ser SEMEJANTES. Algo que es del todo irreal. Te imaginas... ¡Qué mundo tan aburrido! Lo cierto es que el factor humano y la diversidad no son, digamos, prioridades del proceso de estandarización educativa. Por concretar, seguro que en mi clase ya no podría disponer de esos 10 minutos tan importantes que describía este post.

¿Quién pretende un modelo de sociedad uniforme y deshumanizado? Siento decepcionarte, pero el villano es un viejo conocido: el lobby financiero, que ha puesto sus ojos en lo que considera un nuevo negocio: la educación. Pero nada sería posible sin la aquiescencia de poderes públicos. FRENTE AL DINERO SOLO NOS QUEDA LA FUERZA DE LA RAZÓN, representada en este ámbito por la PEDAGOGÍA.

Desde la pedagogía podríamos desgranar teorías en contra de la estandarización, y de su prima-hermana la privatización. También podríamos analizar los casos de Reino Unido, EE.UU, Chile y tantos otros países en los que este modelo ha fracasado, con gran perjuicio socio-educativo. Podríamos... Lamentablemente, este maldito blog limita a 350 palabras cada post. Así solo queda recurrir la concisión argumental del gran Stenhouse. Su visión también nos enfrenta a una cuestión trascendental: ¿QUÉ TIPO DE SOCIEDAD QUEREMOS CONSTRUIR?

Imagina que cada curso recibes un puñado de semillas. Son pequeñas, pero tienen gran potencial de crecimiento. Algunos docentes se esmeran por darle un tratamiento similar a todas: la misma cantidad de agua, intervalos de riego, fertilizantes... Estos «granjeros» esperan recolectar la cosecha coincidiendo con el final del tema o del curso. También buscan que todos los frutos (o «respuestas») sean del mismo calibre, color, sabor... Frente a esto, hay otro tipo de docentes, los «jardineros», que entienden que cada semilla es única y aprecian la belleza de los diferentes colores. Además de adaptar las necesidades de riego y luz, son capaces de diseñar precisos jardines, en los que la combinación armónica de especies diferentes representa un valor añadido.

2 comentarios

  1. El curso pasado trabajamos en el Grado de educación primaria de la UdL (Lleida) el tema de la heterogeneidad a través de los jardines y las derivas (en contraposición a los itinerarios predefinidos), y lo hicimos con la mediación de la exposición "jardins inquiets", comisariada por Ester Partegás (http://www.lapanera.cat/home.php?op=8&module=programacio&cad=0&item=168) en el Centre d'Art La Panera de Lleida. Fue un aprendizaje integral que nos hizo reflexionar sobre la homogeneización de los programas educativos (especialmente cuando llevan la etiqueta de innovadores) y nos llevó a materializar propuestas artísticas de deconstrucción de libros de texto. ¡Me ha encantado encontrar tu post con las mismas referencias! Seguimos adelante! Muchas gracias.

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    1. Muchas gracias por tu comentario. Me parece una experiencia muy interesante y fundamental para la formación de los futuros docentes. Seguimos conectados por la pedagogía. Saludos!!

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